Cada Día Mundial del Turismo es una buena excusa para preguntarnos qué turismo queremos. Este año la pregunta llega con un lema que ONU Turismo propone en torno a la agenda digital y la inteligencia artificial como herramientas para rediseñar la actividad. En la macrozona subantártica esa conversación tiene un matiz propio, porque aquí el turismo no compite con la ciencia ni con la conservación: se sostiene sobre ellas. Desde esa convicción trabaja el Nodo Laboratorio Natural Subantártico.

La Patagonia austral es un laboratorio natural. Distribuido entre las regiones de Aysén y Magallanes, el Laboratorio Natural Subantártico reúne procesos y fenómenos de altísimo interés científico a nivel global, organizados en cuatro ambientes: los bosques y turberas, los fiordos y canales, los glaciares andino-patagónicos y la estepa fuego-patagónica. Cada uno guarda singularidades naturales y bioculturales que son, a la vez, objeto de investigación de primer nivel y el paisaje que recorre quien visita la macrozona. Reconocer esa condición cambia la manera de ofrecer un destino. No se trata solo de mostrar un lugar hermoso, sino de abrir una puerta al conocimiento que ese lugar contiene y a las comunidades que lo habitan.

Taller de Fortalecimiento del Turismo con Contenido Científico en Coyhaique – Abril 2026

De ese reconocimiento nace el Turismo con Contenido Científico (TCC), el eje de nuestro trabajo. Su horizonte es consolidar al Laboratorio Natural Subantártico como articulador de un modelo que integre ciencia, comunidad y sector turístico, con una gobernanza multiactor permanente. En esta primera etapa, el ciclo 2026-2027, concentramos ese trabajo en uno de los cuatro ambientes, los bosques y turberas subantárticos, sin perder de vista la proyección a los otros tres en los ciclos siguientes. La decisión es deliberada: anclar la misión en un ambiente completo, y no en un sitio aislado, permite que las experiencias sean comparables y se retroalimenten entre sí. Y el bosque subantártico ofrece un punto de partida generoso. Ya sostiene una oferta turística viva, de senderismo, observación e interpretación de la naturaleza, sobre la que el contenido científico puede agregar valor sin partir de cero. Nuestro trabajo es fortalecer el reconocimiento de sus singularidades, esas que un visitante no distingue a simple vista, como la edad de un bosque de lenga, el papel de las turberas en el clima o la memoria que guardan sus musgos, y convertirlas en relato.

Para eso apostamos por una ciencia que se hace con la comunidad y no solo sobre ella. El turismo con contenido científico abre espacio a la co-creación de conocimiento entre investigadores, operadores y habitantes, e incluso a la ciencia participativa, donde el visitante y el residente aportan observaciones del territorio. El Atlas Subantártico que venimos construyendo es una de las herramientas de ese camino: reúne el conocimiento del territorio en una fuente común y confiable, disponible para el guía que interpreta un bosque, para el operador que diseña una experiencia y para la comunidad que quiere contar su lugar con rigor y con identidad.

Taller de Fortalecimiento del Turismo con Contenido Científico en Centro Internacional Cabo de Hornos, Puerto Williams – Mayo 2026

Ese trabajo lo hacemos con los actores del territorio, no sobre ellos. La segunda Jornada de Turismo Científico Subantártico “Conectando patrimonio y territorio”, realizada en agosto en Torres del Paine, fue una muestra de ese método. No fue una charla de expertos hacia un auditorio, sino un espacio para construir con los actores un lenguaje común, revisar juntos la misión y conversar los roles de cada quien. La lección fue sencilla: el turismo con contenido científico se fortalece cuando quienes lo hacen posible, desde el investigador hasta la emprendedora rural, se reconocen en un propósito compartido y no en un modelo impuesto desde afuera.

Con ese mismo espíritu colaboramos en la conmemoración del Día Mundial del Turismo en el Gimnasio Municipal de Villa Cerro Castillo. La actividad se organiza en torno a tres ejes que dialogan de manera natural con nuestra misión, y en cada uno acompañamos a los actores del territorio.

En el desarrollo económico local, el turismo con contenido científico no reemplaza a la oferta existente, la enriquece. Emprendedores, operadores, gastronomía local sostenible y asociaciones ganan valor cuando su propuesta incorpora el relato del lugar y el conocimiento que lo rodea. Un producto con contenido científico es un producto que se distingue y que retiene mayor valor en el territorio.

En la protección del medio ambiente, que sostiene todo lo demás, trabajamos junto a CONAF, fundaciones, reservas y entidades de conservación. La conservación no es un actor ajeno al turismo, sino la base que lo hace posible: sin ecosistemas sanos no hay destino que ofrecer. Por eso entendemos el turismo con contenido científico como una actividad que devuelve al territorio parte de lo que recibe, que genera conciencia, acerca a la comunidad al monitoreo de su entorno y fortalece la conservación que le da sustento.

En el reconocimiento de las comunidades, tradiciones y costumbres, que quizá es lo que mejor define nuestra identidad, sumamos a la red de espacios culturales, al vínculo de las escuelas con el territorio y al turismo rural. No son un complemento decorativo. Son parte del patrimonio biocultural que el visitante viene a encontrar. Cuidar ese saber local, y evitar que se extraiga sin reconocimiento, es para nosotros tan importante como cuidar un ecosistema.

Taller de Fortalecimiento del Turismo con Contenido Científico en Torres del Paine – Agosto 2026

La inteligencia artificial y la agenda digital que este año propone el lema de la ONU Turismo, vale una precaución. Estas herramientas pueden acercar el conocimiento científico al visitante, interpretar un paisaje, ordenar información y ampliar el alcance de un destino pequeño. Pero no sustituyen la experiencia directa del territorio ni la voz de quienes lo habitan. La tecnología es útil cuando fortalece ese vínculo, no cuando lo reemplaza por una pantalla.

Fortalecer el turismo con contenido científico es, en el fondo, una apuesta por un territorio que se piensa a largo plazo. Colaborar en esta actividad, con cada actor, cada proyecto y cada espacio cultural que la comuna reúne, es una manera concreta de comenzar la temporada vinculándonos con el lugar desde la conservación, la identidad y la protección. El laboratorio natural que habitamos merece un turismo a su altura, y ese es el trabajo al que seguimos aportando.

Ruth Saieh Latrach – Encargada del Desafío de Fortalecimiento del Turismo con Contenido Científico del Nodo Laboratorio Natural Subantártico